Como Iglesia estamos demostrando nuestra capacidad de asumir
los desafíos que para muchos parecían imposibles.
Sin embargo, hay limitaciones, a veces impuestas por la misma
esencia de nuestros fines.
Por ello, una administración austera y profesional es
la clave para no perecer en el intento.
Queremos demostrar que los canales de habla española
somos capaces de mejorar sumando esfuerzos y que podemos convertirnos
en un “mercado” que trabaja unido y que potencia
todos los recursos disponibles en el mundo católico.
Y, por lo tanto, que aspiramos a adquirir programación
que otros realizan con calidad y esfuerzo. No para que reemplace
la local sino para que la enriquezca y, al mismo tiempo, podamos
reservar más recursos para una mejor programación
propia.
SIPCAPTV hace esto posible ya que iniciamos con una ayuda externa
que sostiene el armado de la red de distribución y subsidia
inicialmente los costos de los programas.
PERO es necesario que los canales de lengua española
sumemos una cantidad de pedidos suficientes para convencer a
los bienhechores y a los productores de que ese “mercado
es posible” y que, con algo de tiempo, nuestros presupuestos
serán razonablemente suficientes para continuar con el
proceso. |